UN PACIENTE DEJA DE SER PACIENTE Y SE CONVIERTE EN CLIENTE
Hay muchas personas enfermas, pero es muy triste cuando un hijo,
un padre, un ser querido tiene una enfermedad al que le han dado un diagnóstico
de incurable y muchos de ellos con un pronóstico negativo. Nos
sentimos impotentes al no encontrar la solución, confiamos en el médico y en el
fármaco con el fin de que nos ayuden a sobrellevar la enfermedad mientras
vivamos. El enfermo se resigna a llevar una pésima calidad de vida, dolor
insoportable, depresión, angustia, agonía. Los pocos ingresos de una economía
crítica se tienen que disponer para comprar los medicamentos y para los
servicios del médico.
Los familiares debe sobrellevar una carga pesada, esposas
resignadas con el alzheimer de sus esposos. Mamás resignadas con el cáncer del
pequeño, quien debe renunciar a todo para dedicarle todo el tiempo a su hijo
ayudándole a sobrellevar el dolor y la renuencia de una devastada situación
insoluble. Los hijos rendidos con la artritis y la ateroesclerosis, hipertensión de
sus padres, quienes fueron medicados de por vida.
Mientras dia a dia la medicina y la ciencia avanza descubriendo
nuevas enfermedades y asi mismo elaborando nuevos medicamentos para paliar los
dolores de los nuevos pacientes, los adelantos médicos se quedan rezagados de
las nuevas enfermedades.
¿Pero por qué sucede esto?
El estilo de vida, la mala alimentación, la contaminación ambiental, la ingesta de medicamentos, la vida sedentaria le da la razón a los pronósticos médicos. Las farmacéuticas hacen fiestas elaborando y patentando nuevos fármacos, llenado las arcas de los laboratorios a costa de las enfermedades de los seres humanos.
Pero hay solución, una solución definitiva. Una curación total del cuerpo, debemos volver al pasado y obtener las técnicas curativas de los antiguos, y echar mano a los métodos sencillos descubiertos en el presente para equilibrar el cuerpo. La magia de la curación provee métodos efectivos para curar un cáncer, curar una cistitis, curar una artritis, migraña, colitis, reumatismo, dengue, dermatitis, enfermedades cardiovasculares, renales, hipertensión, osteoartritis, colon irritable y enfermedades mentales y muchas màs.
A muchos nos les interesa la curación del ser humano, el potente pulpo detrás de la medicina, ofrece servicios paliativos para los pacientes. Evaluando el paciente desde el punto de vista del marketing moderno dice que una persona se convierte en cliente cuando vuelve una y otra vez a solicitar los productos o servicios, podríamos decir también que “Un paciente es una persona que recurre a una entidad de salud buscando el servicio o un producto para sanar su enfermedad, pero si el paciente recurre una y otra vez buscando los productos y servicios, ya deja de ser paciente y se convierte en cliente”. Las entidades de salud atiende clientes no pacientes y un cliente es muy atractivo para una empresa porque es el que deja los recursos para funcionar y lucrarse.
Supongamos que los pacientes que llegan a un hospital con el objetivo
de curarse, lograran su propósito; de seguro llegaría el momento de que tendría
pocos pacientes o clientes o ninguno, las consecuencias serían alarmantes:
administrativos, médicos, enfermeras, secretarias, celadores, aseadoras
tendrían que ser despedidos porque ya no hay clientes que sostengan la entidad
y esta se convertiría insostenible.
Así funciona la salud en el mundo, son empresa que venden
servicios de salud y por lo tanto deben ser sostenibles y rentables,
de lo contrario cerrarían sus puertas, incluso, la salud pública.
Por lo tanto es difícil acabar con este monopolio, se necesitan
enfermos que puedan costear las entidades de salud en el mundo. Se necesitan
clientes que compren los productos una y otra vez, por lo tanto queda prohibida
la curaciòn en la medicina oficial.
La magia de la curaciòn propone a los padres, a los hijos, a los empleados, a los gerentes, a los estudiantes a todas persona un asoluciòn definitiva para curarse de muchas enfermedades.


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