CEREBRO E INTESTINO EN COMUNICACION CONSTANTE
El cerebro
recibe información de los 5 sentidos pero también del intestino. El sistema
intestinal alberga muchas células del sistema inmunitario. Cuando enfermamos
nos sentimos muy mal. Cuando tenemos hambre nos ponemos de mal genio, es una
respuesta a una conducta emocional. Hay una relación íntima entre neuronas
e intestino.
Las personas
que padecen colon irritable, síndrome de crohn o síndrome inflamatorio del
intestino tienen un riesgo de padecer depresión o estrés. Cuando hay
estrés, el cerebro le manda al intestino un mensaje - necesito energía extra y
el intestino solidario reduce sus funciones-. Hay menos flujo de sangre en el
intestino, también menos mucosa protectora cubriendo sus paredes, cuando
la situación de estrés se mantiene todo el tiempo y se convierte en habitual.
Esa barrera protectora se hace más fina y las bacterias se
acercan a la pared del intestino.
Las sustancias
químicas que producen las bacterias inflaman el intestino y también pueden
pasar a la sangre y como el intestino
y el cerebro están conectados lo puede hacer sentir más estresado.
Estudios dicen
que la micro biota influencia nuestro estado de humor. El humor son los estados
de ànimo que se encuentra la persona pueden ser positivos o negativos. Estos
estados de ànimo pueden ser la ira, la rabia, irritabilidad, felicidad, bienestar
placidez. Se adelantan estudios para ver la relaciòn de los estados de animo,
la microbiota con el bienestar: prosperidad, riqueza, fortuna.
Tenemos 23 mil
genes humanos y más de 2 millones de genes microbios, nos ayudan a adaptarnos a
cambios en el entorno, convivimos con ellas durante millones de años. Pero en
ella se infiltran aquellas que quieren desordenar el sistema y producen dolores
abdominales, nauseas, diarreas, inflamaciòn. etc.
La bacteria
helicobacter pylori que provoca a las personas dolores de estómago una de las
mascotas más viejas que tenemos en nuestro cuerpo no es tan mala como la pinta
y ejerce una papel protector contra enfermedades autoinmunes.
La infección
por mucho tiempo del estómago con este germen puede conducir a inflamación
(llamada gastritis atrófica crónica) y cambios precancerosos del revestimiento
interno del estómago. Las personas con cáncer de estómago tienen una tasa más
alta de infección por H pylori que las personas que no tienen este cáncer.
Es capaz de
enseñar a nuestras defensas a ser más tolerante ante sustancias inocuas como el
polen y el gluten, algunos H Pylori tienen genes distintos y pueden atacarnos.
Las H pylori se han vuelto agresivas porque le hemos inyectado quimicos que han
alterado sus componentes orgànicos.
La OMS dice
que hay que erradicarlos si tienen problemas, sino es mejor conservarlos. Las
miles de millones de bacterias que viven en el intestino y nos ayudan a digerir
los alimentos y entrenan nuestro sistema inmunitario con prebióticos como espárragos,
alcachofas, cebolla, centeno, avena.
Los germinados
son una excelente opción para re-establecer la flora intestinal, puede ver las
entradas al respecto. Los enemas, es técnica para restituir la flora intestinal
y eliminar patógenos que causan otras enfermedades, con esta técnica se desintoxica
el organismo para dar paso a una limpieza y mantenimiento, basado en una
alimentación totalmente limpia.
Aunque hay
pocos estudios de la influencia de la flora intestinal en las conductas y
emociones, ¡recientes estudios dejan en evidencia un desequilibrio en las
bacterias del intestino afectan ante la repuesta ante el estrés.
Y como hemos
dicho siempre, que el organismo es uno solo, no son partes aisladas que se
pueden descomponer y reparar, todo funciona de una forma integral, hay que
componer todo el sistema para que funcione sincronizadamente.


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