El dolor duele, el sentimiento perdura
Cuando dejamos que el dolor solo duela por el tiempo que tiene que doler, debe pasar. La herida ya sea física o emocional sana con el tiempo. El dolor permanece si le ponemos pensamientos y estos se convierten en sufrimiento.
El sufrimiento continuo afecta
del órgano físico. Una emoción fuerte y repetitiva afecta el órgano en cuestión.
La emoción puede avisarte que ese órgano requiere atención o quizás sea tiene
que explorar la emoción que causó el dolor físico. De igual
manera, el dolor del alma, como llamamos a una pérdida,
significa que tenemos que pasar el luto por varios días, pero que si lo
intensificamos y le ponemos pensamientos sigue el sufrimiento
teniendo como consecuencia un dolor físico por el órgano afectado por la emoción
reprimida.
Una separación duele. Hay que guardar luto por unos días, pero si lleva mucho tiempo se convierte en sufrimiento.
La pérdida de trabajo duele, la
muerte de un hijo duele, la partida de un ser querido duele, la pérdida
financiera duele. Pero hay un tiempo para poder sobreponernos y seguir, esa es
la ley de la vida. Seguir, avanzar, no retroceder. Asi eliminamos el
sentimiento.
Entonces hay que dejar que
el dolor solo duela. Evita los pensamientos acerca del dolor
que hace doler. Esquiva el pensamiento del abandono, Si él o
ella se fue, la vida sigue, continúa esperando que algo mejor llegará. Si el
que se fue, se fue, fue porque tuvo que irse.
Si el despido de un empleo dolió
mucho, el único sustento que le queda es su familia, no lo puede
devolver, sumiéndose en el dolor eterno, cargándoles sentimientos y
pensamientos. Con eso no devolverá el empleo perdido.
Si el hijo amado se fue, hay que
aceptarlo. La aceptación es el primer paso hacia la curación. Si
el alma se enferma se enferma el cuerpo. El dolor solo duele, el sentimiento
perdura.
¡Bendiciones!
Heber E. Garcia
Terapeuta


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